Cada vez hay más interés por parte de los niños hacia los videojuegos, si analizamos de manera clara los impactos que estos pueden llegar a tener en dichos niños son tanto positivos como negativos. Entre los efectos positivos cabe destacar la coordinación de manos que logran obtener al estar en el uso constante de los videojuegos permitiéndoles a la vez una mejor coordinación, también logran desarrollar de una manera efectiva la capacidad lógica y espacial, desarrollo de estrategias, estas no solo se rigen a las estrategias que se deben realizar en el mundo gamer sino también las estrategias que se deben adquirir y aplicar en el diario vivir, logran también una mejor estimulación auditiva entre otras, permite también al niño desarrollar actividades que un adulto de 20 años no había desarrollado a la edad de un niño de hoy en día ya que no contaban con dicha tecnología que les permite desarrollar diferentes tipos de inteligencias, en teoría podríamos decir que el uso o consumo diario moderado de los videojuegos permite desarrollar ciertas destrezas, pero esto solo ocurre si como se mencionaba antes se consumen de una manera moderada.

En cuanto a los aspectos negativos de los videojuegos que en realidad son muchos y si no se controlan pueden llegar a ser bastante graves, caben destacar los efectos adictivos, en donde quienes los juegan  llegan al punto de realizar en el día otra actividad más que jugar, sumado esto al uso abusivo de otros dispositivos electrónicos como celulares, computadores o tablets, y comúnmente la falta de atención por parte de los padres, en donde los ya mencionados padres en un afán por complacer o mantener a sus hijos entretenidos estos tienden a tener tendencias agresivas hacía cualquier individuo o persona conduciendo a una actitud agresiva, y en algunos casos bajo rendimiento académico.

Asociando estos aspectos a la salud mental, se ha llegado a la conclusión de que quienes juegan de forma moderada tienen una mejor salud mental, quienes juegan de forma excesiva tienden a tener más comportamientos problemáticos, y quienes no juegan tienen una peor salud mental.

Estrategias para controlar la adicción a dichos videojuegos

El tratamiento tiene una diferencia básica entre los adultos y menores ya que los tratamientos suelen tener diferentes estrategias, ya que la mayoría de los adultos acuden a terapia por sí mismos tras el difícil paso de reconocer el problema adquiriendo una actitud madura frente a su problema. Mientras, los niños y adolescentes van porque los padres los obligan y no sienten que tengan un problema e incluso no entienden que tengan que dejar de hacer eso que les gusta tanto, y lo toman más como un castigo que como una forma de ayudarlos. El tratamiento para la adicción a los videojuegos, tanto en adultos como en menores, debe ser personalizado. Se estudian las cusas que pueden haberle llevado a la adicción y se interviene de forma conductual en ello.

Esta adicción también puede ser preventiva, realizando actividades que se salgan de esa zona de confort.